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Fiorino vuelve al país cuando puede, aunque cada vez menos. Es que, además de trabajar en la agencia, tiene un rol activo en la transmisión de lo que hace y crea públicos de otras disciplinas. En su agenda incluso figura una conferencia en la Argentina, prevista para principios de 2017.

Otra vez cae de rodillas apenas termina el partido. No lo puede creer, aunque trabajó duro para llegar exactamente hasta ese lugar. Victoria Azarenka acaba de ganar el Abierto de Australia, es el centro absoluto de las miradas y ella, con su primer título de Grand Slam ya en el bolsillo, mira incrédula hacia todos lados.

El ao 1931 fue el fin de una época tormentosa y a la vez feliz que recordaría con nostalgia mientras escribía sus libros más conocidos, Memorias de frica (1937) y Sombras en la hierba (1960), desde la mansión familiar de Rungstedlund. Karen Blixen nunca volvería a Kenia, pero siempre le quedó el consuelo de haber tenido una granja en frica. Tras leer la obra, me quedó un sinsabor raro, como si no esperase una historia tan flácida; pero la gran sorpresa saltó cuando, al visionar la película, me encuentro con la misma laxitud, la misma falta de pasión, la misma neutralidad ante las circunstancias y la novedad.

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En paralelo al menosprecio de lo femenino se desarrolló una burda misoginia, un odio sin disimulo a las mujeres que encontró temprano acomodo en numerosos textos griegos, romanos y hebreos. Mujeres malas, culpables, inútiles, lascivas, holgazanas, monstruos con nombres de mujer llenaron las páginas de, entre otros, Hesíodo, Semónides, del Antiguo Testamento o de los primeros filósofos, y afloraron en muchos momentos de siglos posteriores. Y, de hecho, siguen aflorando: para comprobarlo solo hay que entrar en algunos foros de internet..

En el clan Kardashian, este tipo de collares son un imprescindible: Kim a menudo se decanta por la versión metalizada, aunque otras veces estiliza su cuello con versiones de tela, como la pequea Kylie. La colección que las benjaminas del clan han sacado en colaboración con Topshop es una prueba. A él también recurrió Cara Delevingne en la fiesta de apertura de la exposición ‘Mademoiselle Privé’.

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